Amigos, últimamente me he permitido fantasear con el hecho de comprar un carro (después de pagar todas mis deudas), lo cual parece prácticamente imposible, pero aun así, es bonito imaginarse en un auto, y no el de tus sueños; a estas alturas, cualquier carro es bueno.
Pero siéntanse afortunados, hoy en día tener un carro es más complicado que sobrevivir en el metro a las siete de la mañana; jamás acabaríamos con las deudas y de, todos modos, jamás lo haremos. Pero ese no es el punto, la cuestión aquí es que realmente los Godínez que tienen carro, si, esos que te restriegan en la cara que nunca han llegado con el traje arrugado, ni con la camisa manchada; al final del día llegan llorando a sus casas, porque otra vez no alcanzó el tanque de gasolina y le tienen que poner de nuevo, porque no llegarán ni a la esquina al día siguiente.
Una de las desventajas es que a veces llegamos mucho más temprano, los que no tenemos carro, que los que tienen. Esto no se trata simplemente de hacerlos sentir mejor, sino mostrar la realidad del asunto, no siempre tener carro es la solución a nuestros problemas. ¿Ustedes tiene carro? Si es así, entonces no me dejarán mentir.